VILLAMAYOR DE CALATRAVA

Historia de Villamayor de Calatrava. Ventana al pasado para entender el presente y afrontar el futuro de este pueblo del Campo de Calatrava.

23 octubre 2006

LA "PAÑOLA"


SANTIAGO, SANTA ANA Y UNA TRADICIÓN: "LA PAÑOLÁ"

Estamos en la plenitud de la estación veraniega. El agricultor villamayorense, que durante meses ha esperado con ilusión la llegada de estas fechas, realiza ahora los quehaceres de recolección de sus cosechas - hoy de manera mecanizada que exige, por tanto, el empleo de menos fuerza física- con la esperanza de que sus ilusiones, trabajos corporales, renuncias y sacrificios, puestos en cada una de las faenas de laboreo realizadas, se vean al final recompensadas en un porcentaje un tanto elevado que le permitan atender holgadamente las necesidades del hogar familiar y, además, disponer de los medios económicos indispensables para poder continuar ejerciendo la profesión que, por herencia o vocación, eligió en un momento de su vida.

En tiempos ya lejanos y hasta la llegada de la mecanización del campo, por razones obvias, las faenas de recolección de cereales y leguminosas eran más duraderas y, por ello, mantener en los pedazos las mieses en pie o segadas, suponía un gran riesgo para la economía del agricultor: Sin embargo, éste, que confiaba plenamente en la Providencia, cada año hacía un paréntesis en la realización de las fuerzas propias de la época para celebrar en el mismo día (no era prudente descansar dos días seguidos en plena campaña de recolección) y con toda solemnidad el 25 de julio las festividades sucesivas en honor de Santiago Apóstol, llamado el Mayor, y la de Santa Ana, esposa de San Joaquín y madre de la Virgen María, nacida en Belén.

El origen de la primera festividad citada, catalogada en la actualidad como Fiesta Nacional, se remonta al siglo XI, reinando Alfonso II El Casto, rey de Asturias y siendo Teodomiro Obispo de Ira Flavia, lugar de Galicia al que milagrosamente las reliquias del Apóstol evangelizador de España, traídas por sus discípulos desde Jerusalén. el año 42 de la Era Cristiana, después de ser decapitado en aquella ciudad por mandato del rey Herodes Agripa. El sepulcro permaneció ignorado durante siglos hasta que, por fin, gracias al testimonio de unos labriegos es localizado y en él es descubierto el cuerpo del Apóstol, a quien se proclama Patrón de los cristianos españoles. Desde entonces Compostela ha constituido uno de los centros mas concurridos de peregrinaciones y a la Ruta Compostelana, principal vía espiritual de la España católica, se le llama "Camino de Santiago".

A pesar de que la festividad de Santa Ana está establecida por la Iglesia el día 26 de julio, aquí, en Villamayor, se conmemora el mismo día que Santiago. El principio y motivo de su celebración se encuentra en la Respuesta dada a la pregunta número 51 del interrogatorio de 1575 para confeccionar las Relaciones Topográficas mandadas hacer por el Rey Felipe II a todos los pueblos de España. Los encuestados de nuestra localidad, el día primero de mayo de 1576 respondían así: "En esta Vª (villa) se guardan y celebran con solemnidad las fyestas según el calendario de la Santa Iglesia rromana y Arzobispado de Toledo y, por botos que el pueblo tiene hechos de antiguo a esta parte, se guardan por fyestas... y el dia de Señora Santana y este voto de Señora Santana se votó y fizo aora catorce años y fue desta manera: que en esta Vª ay una hermyta de Señor San Benito en una syerra allá como esta dho. (dicho); y.estava cayda y como la suvida estaba tan áspera, la Justicia de esta Vª pidió licencia a los Visitadores generales de la horden para hazerla abajo, junto al pueblo; y se dio licencia y se hizo de tapiería rrafeada hasta maderas; y todavía la gente tenía devoción de ir a la hermyta antigua questaba en la syerra, y a esta cabsa (causa) se tornó a edificar arriba la dha. Hermyta de San Benito... y la hermyta que abajo estaba comenzada se hizo suertes en presencia de los Visitadores de la horden entre tres Santas para que a la que le qupiese la botasen por Abogada del pueblo y qupo a Señora Santa Ana y asy se votó y guarda su día".

El acto principal organizado para conmemorar ambas festividades era la Misa Mayor con sermón, celebrada sobre las doce de la mañana en la Iglesia Parroquial, a la que asistían las autoridades locales y una gran mayoría del vecindario. A la salida, los fieles asistentes se reunían con sus familiares y amigos para pasear en el "Pozo Arriba" y tomar un aperitivo mientras comentaban las noticias de actualidad a los problemas propios de sus respectivas actividades profesionales.

Finalmente, quiero resaltar y dejar constancia de una hermosa tradición - hoy en desuso- que los novios, cada año, en este día, rememoraban con delicada sensibilidad como medio para reconocer en público los méritos de sus prometidas y rendirles su admiración, su respecto y su amor: "La Pañolá". Como testimonio de estos sentires y quereres, las obsequiaban con Peladillas; Almendras de Alcalá o Garrapiñadas; Saladillas y Garbanzos tostados, cuyas cantidades adquiridas les eran depositadas por los vendedores, situados en la plaza de la villa, en pañuelos (de ahí el nombre de la tradición) blancos o de yerbas, traídos ex profeso por cada una de las parejas de enamorados. Las cantidades con que eran obsequiadas las novias siempre estaban en función del poder adquisitivo de su prometido, por lo que podían ser pesadas en onzas, cuarterones o libras. Aún recuerdo las mesas rectangulares en las que, adornadas con manteles blancos, eran colocados los productos confitados y tostados para su venta por los artesanos: Bartolomé Montó (Bartolo); Tomás Montó Cárdenas; Julián Ruiz Cardenas (Bartolillo), venidos, cada año para la ocasión, de Corral de Calatrava y la de Rodiginio Aguilar (Cascabel), de Cabezarados. A todos ellos la gratitud y la memoria de este pueblo por haber contribuido a honrar a sus virtuosas mujeres.

¡Jóvenes de Villamayor!. Despertad de vuestra profunda y dilatada siesta. Poned todo el empeño necesario para recuperar esa bonita tradición y empapad de amor vuestros corazones para que las mujeres que hayáis de elegir por esposas se sientan ensalzadas. Esta es mi deseada y sincera esperanza.

Publicado por Justo Callejas Rodríguez en el Diario "Lanza" el martes, 21 de julio de 1998?, en su página 4.